Al tomar como plataforma al actual Sportcoupé, el nuevo CLC recuerda bastante a este modelo. Sin embargo, las partes delantera y trasera son totalmente nuevas.
El CLC también hereda algunas mecánicas de su antecesor: hay motores diésel y gasolina entre 122 y 127 CV, de cuatro a seis cilindros. Los motores de gasolina llevan compresor y los de diésel turbocompresor. Pero Mercedes no se conforma con estos motores ya existentes, sino que presenta opciones nuevas, como la del CLC 200K. Esta versión tiene 184 CV, alcanza los 235 km/h y pasa de 0 a 100 en 8.6 segundos.
Todos los CLC llevan el ESP de serie, luces automáticas, consola central con pantalla a todo color, volante con mandos incorporados y caja de cambios de seis velocidades. Opcionalmente, se puede tener una caja automática de cinco velocidades o si se trata del CLC 350 una caja 7G-Tronic (automática de 7 vel.)
Pagando un poco más se pueden tener faros de doble xenón, climatizador "Thermotronic" con múltiples opciones y regulación eléctrica con memoria de los asientos delanteros.
Dentro del CLC la tecnología es la gran protagonista, sobre todo la dedicada al sistema de audio. Mercedes incluye tres sistemas de acceso al ordenador de a bordo, del teléfono , del equipo de sonido y del navegador. La casa de la estrella los denomina "Audio 20", "Audio 50" y "Comand APS".
También dentro de los extras está el paquete deportivo, con elementos para la carrocería, detalles de cuero y aluminio para el interior e instrumentación y diseños diferentes.

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Anonimo comentó
el martes, 29 de eneropaco comentó
el martes, 29 de enero