En el periodo de entreguerras Alemania recibió un veto de los países ganadores de la Gran Guerra que impidió el desarrollo del país hasta la llegada de Adolf Hitler al poder. Con ella el país germano empezó a desarrollar tecnología y las nuevas aplicaciones no tardaron en aparecer.
Fue en 1936 cuando la casa Mercedes, tras varios años de desarrollo, sacó al mercado una de sus más preciadas joyas. El entonces revolucionario modelo 260D que incorporaba un motor diesel por primera vez en un utilitario. Una auténtica revolución que tardaría algunos años en ver reconocido el esfuerzo.
La motorización de un utilitario con un propulsor diesel no fue nada fácil, debían minimizar los problemas de la época con este tipo de motores y mejorar las prestaciones de potencia que entonces eran claramente inferiores a sus grandes rivales de gasolina.
Mercedes consiguió competir contra los motores de gasolina al reducir notablemente los problemas de vibraciones intrínsecos a ese tipo de propulsores. Además, consiguió mejorar las prestaciones equiparándolo a los motores de gasolina. El resultado fueron unas 2.000 unidades vendidas hasta 1940 y los acuerdos con la GESTAPO y las SS para suministrar las máquinas.
Mercedes puso en la calle el primer modelo diesel de la historia del automóvil, la casa alemana consiguió reducir los problemas derivados de la utilización de dichos motores para integrarlos en un modelo de calle que se comercializó entre 1936 y 1940, el estallido de la IIGM puso fin a la primera aventura con motor diesel.
La historia hizo que Mercedes encontrase en las instituciones del tercer Reich alemán a uno de sus principales compradores empañando la imagen de esta joya que ha pasado a ser recordada como el coche de las SS y la GESTAPO más que como lo revolucionario de su motorización diesel.
Las ventajas de este tipo de motor consiguieron ser mejoradas mientras que la mayoría de inconvenientes fueron superados. Los ingenieros de Mercedes lucharon durante años contra uno de los principales problemas que presentaban este tipo de motores en la época, las excesivas vibraciones del motor hacían prácticamente imposible su ubicación en los coches utilitarios pero en la casa de la estrella consiguieron reducir las enormes vibraciones con un rediseño completo de la ubicación de las cámaras de combustión del motor y consiguieron además aumentar el rendimiento del motor llegando a dar 45Cv de potencia operando a 3.200RPM.
Las ventajas del motor diesel quedaban patentes en su reducido consumo, sobretodo si se compara con motores de gasolina de similar cilindrada. El cuatro cilindros diesel de Mercedes montado en el 260D de la casa alemana consumía una media de 9.5 litros a los 100 kilómetros mientras que uno similar de gasolina consumía 13.
En un momento tan complicado como lo fue el periodo de entreguerras en Alemania, las ventajas del motor diesel quedaron claramente patentes desde los primeros modelos fabricados.
El final del 260D de Mercedes continuó ligado a la historia de Alemania, tanto es así que con el estallido de la segunda guerra Mundial y un país en guerra con media Europa, se paró la producción de este modelo para atender las necesidades de la economía de guerra.

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