Desde este momento, los escasos 600 habitantes de este coqueto municipio de las afueras de Bilbao gozarán del sistema más novedoso y seguro de iluminación de señales de tráfico. Entre las grandes novedades que presentan estás indicaciones, la más importante es que en lugar de reflejar la luz de los vehículos son ellas mismas quienes la emiten autónomamente, actuando como un faro, lo que hace que, por ejemplo, de noche no hay ningún riesgo de que alguien no se percate de su presencia.
Según los promotores de esta iniciativa, las nuevas señales proporcionan una visibilidad seis veces mayor que las antiguas, tanto en oscuridad como en niebla, lluvia... Además, no deslumbran, son más resistentes y mucho más ecológicas pues en su proceso de fabricación se consume diez veces menos energía y son reciclables. Por no mencionar que son una alternativa mucho más barata. Si una ciudad instalase 2.000 señales de este tipo conseguiría ahorrar más de medio millón de euros en dos años, explica El Correo. Su vida útil supera las 50.000 horas, es decir, otorgan un ahorro del 40% con respecto a otros sistemas que incorporan luz, y se espera que en el futuro lleguen a funcionar con energía solar, no eléctirica.

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Angel comentó
el viernes, 16 de octubre